Servicios combinados - Cuando viajamos en el subterráneo de Nueva
York ciertamente no somos los únicos pasajeros. No, no estamos hablando
de los otros miles de personas que a diario usan este medio de
transporte masivo para moverse por la Gran Manzana. Nos referimos a las
bacterias y gérmenes que también se encuentran en los tubos, pasamanos,
asientos, puertas y otras áreas de los vagones del sistema de subways de
la ciudad.
Según reportó Metro New York, un reciente estudio
realizado por científicos de la Universidad de Nueva York demostró que
los trenes están más sucios de lo que la gente piensa, e incluso pueden
ser portadores de la bacteria E. coli.
Por ello, no es extraño
ver a personas que viajan en los vagones sin agarrarse de nada,
prácticamente "surfeando" con sus dos piernas para mantener el balance
mientras el tren va en movimiento. Este grupo de pasajeros, que son
notables cada día más, tratan de evitar un posible contagio con los
gérmenes y bacterias.
El estudio demostró que la situación de
insalubridad en los subways es tal, que incluso se encontraron los virus
causantes de la hepatitis A y la conjuntivitis aguda, y la principal
razón por la cual estos llegan a los trenes es porque los usuarios no se
lavan las manos apropiadamente y son portadores de materia fecal.
Los
pasamanos son los más contaminados, según el estudio. "Ellos (los demás
pasajeros) tocan los pasamanos, después tu los tocas y luego te tocas
los ojos, y allí es cuando tú mismo te transmites la conjuntivitis
aguda", explicó Philip Tierno, microbiólogo encargado del estudio de
NYU.
lunes, 1 de agosto de 2011
cuidado con la hepatitis
Servicios combinados - Cuando viajamos en el subterráneo de Nueva
York ciertamente no somos los únicos pasajeros. No, no estamos hablando
de los otros miles de personas que a diario usan este medio de
transporte masivo para moverse por la Gran Manzana. Nos referimos a las
bacterias y gérmenes que también se encuentran en los tubos, pasamanos,
asientos, puertas y otras áreas de los vagones del sistema de subways de
la ciudad.
Según reportó Metro New York, un reciente estudio realizado por científicos de la Universidad de Nueva York demostró que los trenes están más sucios de lo que la gente piensa, e incluso pueden ser portadores de la bacteria E. coli.
Por ello, no es extraño ver a personas que viajan en los vagones sin agarrarse de nada, prácticamente "surfeando" con sus dos piernas para mantener el balance mientras el tren va en movimiento. Este grupo de pasajeros, que son notables cada día más, tratan de evitar un posible contagio con los gérmenes y bacterias.
El estudio demostró que la situación de insalubridad en los subways es tal, que incluso se encontraron los virus causantes de la hepatitis A y la conjuntivitis aguda, y la principal razón por la cual estos llegan a los trenes es porque los usuarios no se lavan las manos apropiadamente y son portadores de materia fecal.
Los pasamanos son los más contaminados, según el estudio. "Ellos (los demás pasajeros) tocan los pasamanos, después tu los tocas y luego te tocas los ojos, y allí es cuando tú mismo te transmites la conjuntivitis aguda", explicó Philip Tierno, microbiólogo encargado del estudio de NYU.
Según reportó Metro New York, un reciente estudio realizado por científicos de la Universidad de Nueva York demostró que los trenes están más sucios de lo que la gente piensa, e incluso pueden ser portadores de la bacteria E. coli.
Por ello, no es extraño ver a personas que viajan en los vagones sin agarrarse de nada, prácticamente "surfeando" con sus dos piernas para mantener el balance mientras el tren va en movimiento. Este grupo de pasajeros, que son notables cada día más, tratan de evitar un posible contagio con los gérmenes y bacterias.
El estudio demostró que la situación de insalubridad en los subways es tal, que incluso se encontraron los virus causantes de la hepatitis A y la conjuntivitis aguda, y la principal razón por la cual estos llegan a los trenes es porque los usuarios no se lavan las manos apropiadamente y son portadores de materia fecal.
Los pasamanos son los más contaminados, según el estudio. "Ellos (los demás pasajeros) tocan los pasamanos, después tu los tocas y luego te tocas los ojos, y allí es cuando tú mismo te transmites la conjuntivitis aguda", explicó Philip Tierno, microbiólogo encargado del estudio de NYU.
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